9 Industria,
innovación e
infraestructura

Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación

Con vías de comunicación deficientes durante mucho tiempo, las ciudades latinoamericanas han ido adoptando sistemas de transporte colectivo más eficientes desde los años 2000. Siguiendo el ejemplo de Curitiba (Brasil) y de Bogotá (Colombia), varias ciudades han acondicionado carriles dedicados a los autobuses rápidos (BRT, bus rapid transit). A semejanza de Medellín (Colombia), otras han optado por sistemas multimodales, conectados a los barrios populares periféricos por teleféricos. Pero la implementación de estas infraestructuras no ha sido suficiente para destronar al automóvil como el medio de transporte preferido por las clases medias y acomodadas, lo que frena la transición hacia movilidades más sostenibles.

Les pistes cyclables à Santiago

El desafío de una movilidad urbana sostenible en América Latina y en Santiago (Chile)

En América Latina y el Caribe, la cuestión de la movilidad urbana sigue siendo un desafío para las autoridades locales y nacionales. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tres ciudades de la región (Bogotá, São Paulo y Ciudad de México) se encontraban entre las cinco ciudades más congestionadas del mundo en 2019. Si hoy en día es la capital de América Latina cuyos habitantes utilizan menos el automóvil para sus desplazamientos, es gracias a los esfuerzos continuos desplegados en las últimas dos décadas.

Desde el año 2000, el municipio ha ido implementando un Plan de transportes urbanos (PTUS 2000), estructurado en torno a doce programas de modernización del transporte público. Uno de ellos llevó a la construcción del Transantiago, una red de transporte público multimodal e integrada compuesta por un metro, autobuses y trenes.

Inaugurado en 2007, tuvo un comienzo difícil, pero sus progresos fueron rápidos. Una etapa decisiva y más reciente de su consolidación ha sido la electrificación de los autobuses. Actualmente, el 31 % de los autobuses que circulan en la ciudad son eléctricos, con el objetivo de las autoridades de alcanzar el 100 % para 2030. Con 200 autobuses eléctricos, Santiago ya cuenta con la mayor flota de América Latina y el Caribe.

Bicicletas para los habitantes de Santiago

Uno de los últimos logros de la capital chilena en términos de movilidad inclusiva y sostenible ha sido fomentar el recurso a las bicicletas, gracias a la reestructuración de los espacios públicos y al acondicionamiento de carriles dedicados. Entre 2014 y 2019, la cobertura de pistas de bicicletas pasó de 229 a 369 km en el Área Metropolitana de Santiago (AMS), lo que conllevó un aumento en el transporte diario en bicicleta. Pasaron del 4 % del total de las movilidades diarias en 2015 al 7 % en 2020.

Además de estos acondicionamientos públicos, las bicicletas también se han extendido gracias a la instalación de una red de 250 terminales de bicicletas en autoservicio en varios municipios de la AMS, gracias al establecimiento de una colaboración público-privada con el operador brasileño Tembici, este último asociado al banco Itaú.

Los usuarios de Santiago ya pueden contar con 3 500 bicicletas eléctricas, reconocibles por su color naranja y trazables gracias a una aplicación móvil dedicada. En 2023, el coste de un solo viaje (1 € para la primera hora) sigue siendo ligeramente superior al del Transantiago, pero la suscripción mensual (unos 6 €) ofrece una alternativa de movilidad muy ventajosa para las personas válidas.

En Chile, el éxito de la bicicleta y su creciente uso como modalidad de transporte diario también ha permitido enriquecer el debate público al hacer que se generaran nuevas propuestas y causas de movilización.

A raíz de las manifestaciones de octubre de 2019 contra las desigualdades, colectivos ciclistas se comprometieron en la lucha social, dando lugar a un movimiento de «revolución ciclista plurinacional». Sus reivindicaciones en materia de reducción de las emisiones de carbono, de valoración de las movilidades activas y, sobre todo, de seguridad en la ciudad están alimentando ahora las reflexiones de la escena política chilena.

En detalle

Distribución modal de los transportes diarios en Santiago

Fuente: Rivas et alii, 2019.